Monarquía y República arcaica
Desde mediados del  S.VIII a.C hasta el 287 a.C se considera que es la época arcaica, dividida en dos periodos, la monarquía, hasta el 509 a.C y la República arcaica del  508 a.C al 287 a.C. A partir de esa fecha se inicia la república clásica hasta el 44 a.C con la muerte de Cesar, momento en el que se inicia el primado político de Augusto y por lo tanto la desaparición de la república tal y como se conocía.

Hay que tener en cuenta a la hora de estudiar la época arcaica , que las fechas son muy relativas, puesto que siempre se dan las que dieron los propios romanos, pero que con toda seguridad fueron falsas, ya que las fuentes que se conservan son de autores que se encuentran muy alejados de estas fechas.

Durante la época arcaica se va constituyendo Roma, tal y como será conocida en la época clásica. En el ámbito político dicha constitución es muy paulatina, y de acuerdo a las circunstancias van apareciendo nuevas instituciones.

En la mentalidad antigua, al igual que pasaba en las polis griegas, había una diferenciación entre Civitas y urbs. La urbs es la ciudad material, mientras que la civitas son los ciudadanos, la comunidad, los que tienen la ciudadanía romana, sin la cual no existiría  la ciudad, independientemente de que vivieran en la urbs o en el ager (campo).

 

LA MONARQUÍA: el Regnum

Según la tradición romana, siete fueron los reyes que tuvo Roma, desde su fundación hasta la llegada de la República en el 508 a.C. El primero sería Romulo, y le continuaron Numa Pompilio, Tulo Hostilio, Anco Marcio, Tarquinio Prisco, Servio Tulio y Tarquinio el Sobervio.  Para muchos la existencia de estos reyes es totalmente falsa, pero la mayoría considera que tan solo los tres últimos fueron reales, sin descartar que existieran los anteriores, o que incluso hubiera más, puesto que las fechas de sus reinados dan mucho que pensar.  Estos tres últimos reyes tienen un origen etrusco, por lo que algunos historiadores han visto que se debería a una conquista por Etruria de la ciudad de Roma, algo que se descarta puesto que Etruria no era un Estado, sino que estaba compuesto por diversas ciudades-Estado, pero no se descarta que hubiera importantes asentamientos etruscos en Roma, hasta el punto  que alguno de ellos fue elegido rey. Para los romanos, estos reyes etruscos fueron odiados, considerados usurpadores,  quizás porque aumentaron su poder a expensas del Senado, hasta el punto de que Tarquinio el Soberbio fue expulsado finalmente, después de que su hijo, según la tradición, violara a Lucrecia, una patricia romana, hija del senador Lucio Junio Bruto, quien encabezaría la rebelión y sería elegido junto a Lucio Tarquinio Colatino primeros cónsules de la nueva república.

Esta monarquía romana era electiva, cuyo rey estaba asistido por un consejo, el Senado, compuesto por los Patres (los padre de familia que componían el núcleo de la gens), en principio por solo 100 y luego aumentado a 300. Cuando el rey o rex moría se producía una circunstancia llamada Interregnum, por la cual la auctoristas, el poder, del rey fallecido volvía al Senado, produciéndose la auctoritas interpatres, en la que el poder era ostentado cada pocos días por uno de los patres, hasta que se proponía un candidato para ser Rex, que solía ser el hombre de confianza del anterior rey.  Una vez que se tenía candidato, éste debía ser votados por las Curias o comitia curiata (existían 30 curias), asambleas de ciudadanos, que  votaban y emitían la Lex curiata de imperio, dando así validez al monarca.

El monarca no tenía un poder ilimitado, aunque los reyes de origen etrusco tenderían a ello. Más bien el rey era una especie de primus inter pares, con funciones religiosas y con poder militar (imperium), que debía contar con la aristocracia que formaba el Senado.

En cuanto a las Curias, además de proclamar la entronización del rey, tenían funciones en herencias, adopciones y en propiedad comunal, así como religiosas, en este caso llamada comitia calata.  Las Curias de origen antiguo, acabaron siendo 30, divididas entre las tres tribus en la que fue dividido el cuerpo político romano: Ramnes, Tities y Luceres. Cada tribu estaba compuesta por 10 curias.  En el primer ejercito romano, las Curias cumplían un gran papel en la leva, puesto que cada curia debía proporcionar 100 infantes y 10 jinetes, haciendo así un ejército de 3.000 infantes y 300 jinetes.

En cuanto a la sociedad primitiva, estaba formada por amplias familias extensas de forma artificial, en la que cada individuo estaba integrado en una de estas familias, conocidas como gens. Cada gens tenía un núcleo que la dominaba, una familia dominante de aristócratas, cuya cabeza era el pater-senior, con asiento en el senado, en cuyo entorno se encontraba una serie de clientelas la cual le debía fides (fidelidad). Era una relación de patronus a liberi (hombres libres).

Esto cambio con la reforma atribuida a Servio, una reforma social y militar. Con el fin de ordenar la población que vivía tanto en la urbs como en el ager, se crearon cuatro tribus urbanas y 16 en el campo, que aumentaron con el tiempo, y llegarían a existir un total de 35 tribus. Todo ciudadano romano debía estar adscrito a una de éstas.

Se hizo también una división social, en estrecha relación con el nuevo ejercito hoplítico. Así ,todos aquellos ciudadanos con capacidad suficiente para pagar su armamento, fueron integrados en la Classis, los cuales iban en la infantería hoplítica. Por debajo de la Classis se encontraba la infra Classem, estos eran los proletari, los que no tenían tierras y por lo tanto no podían costearse el equipo militar. Y por encima de la Classis se encontraba la Supra Classem, los cuales podían costearse un caballo y servir en la caballería romana, estos eran los équites. De acuerdo con esta nueva división, se formo una nueva asamblea, la comitia centuriata en la que solo participaban la classis y la supra classem, que junto con la división por tribus, dejo a las Curias sin ninguna utilidad, aunque no desaparecieron. Las comitia centuriata llegaron a estar compuesta por 193 centurias, 18 estaba compuesta por la supra classem, 170 por la classis y 5 por la infra classem, votándose en orden de riqueza. Cada centuria valía como un voto, independientemente del número de personas que la compusieran. Por regla general, las últimas centurias, las de la infra classem, nunca llegaban a emitir su voto, puesto que se lograba la mayoría mucho antes de que les llegara el turno.

Esta reforma social, que tenía también un objetivo militar, hizo que el ejército se multiplicara, pasando a estar compuesto por 6.000 soldados de infantería y 600 jinetes.

 

LA REPÚBLICA ARCAICA

Expulsado de la ciudad el último monarca, Tarquinio el Soberbio, en el 509 a.C según los romanos, el Senado decidió que no se volverían a elegir reyes, puesto que el poder en un solo hombre conlleva la tiranía, se iniciaba así la Res Publica (las cosas publicas). La mentalidad romana siempre mantendrá un odio hacia el rex, se identificará siempre con la tiranía, así fue usual al final de la república acusar a ciertos personajes, que  destacaban demasiado, de intentar proclamarse rey, delito muy grave.

Los romanos decían que desde el principio de la República fueron elegidos dos cónsules, pero esto no sería así, si no que habría una evolución hasta llegar al consulado clásico conocido por todos. Puede ser que en un principio fuera elegido un praetor, que asumiría parte de las funciones del Rex, que con el tiempo se haría colegiado, siendo elegidos dos y que acabarían llamándose cónsules.  El poder de estos cónsules será prácticamente los que tenía el rey, pero estos solo estaban en el cargo un año, lo que evitaba que se convirtieran en tiranos. Al igual que el antiguo rex, los cónsules llevarán los mismos signos, los lictores (guardia personal), las fasces y el segur.

El templo capitolino se convertirá en un centro político, consagrado a la triada Jupiter, Juno y Minerva. Allí será donde los cónsules celebraran las victorias militares, el Triumphus,  permitiéndoseles aquel día penetrar en el pomerium (limites ficticios de la ciudad) con el ejercito,  en donde el general victorioso entraba en carro, con toga purpura, convirtiéndose por aquel día en el Imperator.

La república arcaica estará presidida por la lucha patricio plebeya. Los patricios, las antiguas familias que componían el Senado, controlaban todos los resortes del poder, en especial el consulado, que estuvo controlado por poco más de una veintena de familias, en lo que se ha llamado la serrata del patriciado.  Pero por debajo de estas familias patricias romanas se encontraban familias plebeyas, que poseían grandes riquezas, y que aspiraba a entrar en el Senado y el Consulado. Además, el siglo V fue una época de retroceso en Roma en materia económica, en la que las deudas de los plebeyos menos favorecidos empezó a ser agobiantes. Las deudas tenían intereses de  un 120 %, por lo que el individuo y su familia llegaban a lo que se conocía como nexum (esclavitud por deudas), los cuales eran vendidos fuera de la ciudad, puesto que los ciudadanos romanos no podían ser vendidos. Hay además una lucha por las tierras públicas, el ager publicus, tierra que pertenecía al Estado y que la plebe reclama. Se empezó así a formar la plebe como partido político, dirigida por las clases plebeyas más favorecidas.

En el año 494 a.C se produjo la primera revuelta de la plebe, que se conoce como Secessio, en la que la plebe abandonó la ciudad con el fin de crear una nueva ciudad. Tras un acuerdo con los patricios, estos permitieron que la plebe tuviera sus propios magistrados: los tribuni plebis, de tal forma que se convirtieron en un Estado dentro del Estado. Además constituyeron  su propia asamblea el concilium plebi. Este concilio solo podía decidir en materia que afectaba solo a la plebe, en la que se votaba democráticamente. Pero dicha votación tan solo eran consultas o plebiscitos (plebe scita), y lo que en ella se aprobaba no tenia rango de ley. Para que lo tuviera tenía que ser aprobado por el Senado. A partir del  471 a.C el concilium plebi tomo la tribu como división.

La importancia de los tribunos de la plebe era mucha, puesto que tenían el poder de veto a los propios cónsules (ius intersecciones), por lo que por ejemplo el tribuno podía vetar la leva de una legión si no se aprobaba una determinada petición. Tenían además el derecho de auxiliar a los ciudadanos (ius auxilii). En principio los tribunos eran dos, pero fueron aumentando hasta ser diez, por lo que beneficio al patriciado, puesto que las discordias entre los tribunos era algo usual.

Los plebeyos crearon también un templo dedicado a la triada Ceres, liber y libera, en la que había dos aediles plebi que se encargaban de llevar las cuentas.

Del 451 al 450 se crearan las doce tablas, tras diez años de lucha. La plebe conseguió que los cónsules sean sustituidos por una comisión de diez hombres, los decemviri, cuya misión fue la de escribir las leyes que habían sido aprobadas, puesto que las leyes escritas son más difíciles de saltárselas, y se ven los vacios legales. Según se dice, la primera comisión hizo diez tablas, y al año siguiente fue elegida otra comisión,  en la que si entraron plebeyos, que realizaron dos tablas más. Tras ello se volvió al Consulado, como un triunfo del patriciado.

Pero la aristocracia plebeya siguió manteniendo su lucha por llegar al Consulado, así en el 449 consiguieron entrar en éste, pero no bajo el nombre de cónsules, sino que el patriciado creó  la magistratura llamada: tribunos militares con potestad consular (tribuni militares consulari potestate) que sustituyo al Consulado, impidiéndose además que estos tribunos militares entraran en el Senado. Además, el número de tribunos militares aumentó, pero en el 376,  la plebe volvió a pedir que se retornara al Consulado. Cayo Licinio y Sextio, que eran tribunos de la plebe hicieron dos plebiscitos, uno que decía que uno de los cónsules debía ser plebeyo, el otro era sobre deudas y reparto del ager publicus. El Senado no aprobó estos plebiscitos en un primer momento, pero finalmente en el 367, fueron aprobados  y se convirtieron en las leyes Liciniosextas. Aparece así una nueva nobleza, la nobilitas, compuesta por los patricios y los plebeyos enriquecidos, pero que en poco cambio la situación, se siguió manteniendo una oligarquía. A partir de entonces siempre habrá un cónsul plebeyo de acuerdo a la ley, pero del otro cónsul no se decía nada, por lo que en muchas ocasiones los dos cónsules serán plebeyos.

En el 287, Lucio Hortensio, realizó la lex Hortensia donde  a los plebiscitos se le dieron rango de ley, rompiéndose así el Estado dentro del Estado. El concilio de la plebe desapareció y pasaron a estar integrados en los comicios tributos, abierto ahora a los patricios. Ello no quiere decir que las leyes fueran aprobadas por los comicios tributos porque sí, sino que ninguna propuesta se presentaba sin pasar antes por el Senado.

A partir del 287 se inicia la República clásica, con unas instituciones y sociedad ya conformadas y definidas que se mantienen hasta el S.I a.C.

Mientras se daba la lucha patricio plebeya, Roma conquistó Italia y sometió a los pueblos vecinos, y se convertirá en la primera potencia tras la primera Guerra  Púnica con Cartago ( 264-241), y con la segunda Guerra Púnica (218 al 201) acabará con Cartago que desaparecerá, convirtiéndose ahora Roma en una potencia invencible en el Mediterráneo, con amplios territorios que se extienden desde los Alpes a África del Norte, y desde Hispania a Grecia, en donde el resto de Estados  les debía fidelidad.

 

 
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